¿Cómo penetra el radón en un edificio?
La mayor parte del radón que se encuentra en espacios cerrados proviene del suelo o la roca que se halla debajo de los cimientos. El radón y otros gases suben a través del suelo y quedan atrapados debajo del edificio, donde ejercen presión. Como la presión del aire dentro del edificio es generalmente más baja que la presión en el suelo, los gases atraviesan los pisos y las paredes y penetran en el edificio. La mayoría de los gases se desplazan a través de grietas y otras aberturas. Una vez en el interior del edificio, el radón queda retenido en el mismo.
El radón puede hallarse disuelto en el agua, especialmente en la de napas freáticas. Aproximadamente una diezmilésima parte del radón que proviene del agua de grifo pasa al aire. Cuanto mayor sea el nivel de radón en el agua, mayor será su incidencia en el aumento del nivel de radón en el aire de interiores.
A veces se incorporan cantidades mínimas de uranio a los materiales de construcción, tales como hormigón, ladrillos, granito, planchas de yeso, etc. Si bien dichos materiales son fuentes potenciales de radón, raramente son la causa de un elevado nivel del mismo en un edificio.
También el aire que entra del exterior puede contribuir a incrementar el nivel de radón. El nivel de radón al aire libre es de aproximadamente 0,4 pCi/l, aunque puede ser más alto en algunas zonas.
Si bien es posible que los problemas relacionados con un alto nivel de radón sean más comunes en ciertas regiones geográficas, en cualquier hogar puede haber un alto nivel del mismo. Tanto las casas nuevas como las viejas, las bien aisladas como las expuestas a corrientes de aire y las que tienen sótano como las que no lo tienen pueden presentar una alta concentración de radón. En los edificios de apartamentos, las unidades de la primera y segunda planta están sujetas a mayor nivel de riesgo.
¿Puede predecirse el nivel de radón en el aire de un edificio?
No, no es posible hacer una predicción confiable. La única forma de determinar el nivel de radón es mediante la realización de un análisis. La EPA y el Servicio de Sanidad recomiendan realizar un análisis en todas las primeras y segunda plantas de los edificios.
Se ha elaborado un mapa de concentración de radón por zonas para ayudar a los organismos nacionales, estatales y locales a asignar mejor sus recursos y a implementar códigos de edificación a prueba de radón. Sin embargo, la finalidad del mapa no es determinar si debe efectuarse el análisis de radón en viviendas situadas en un área específica, ya que se han encontrado casas con altos niveles de radón en las tres zonas de concentración del mapa. Además, el nivel de radón varía de un edificio a otro. Nunca se base en los resultados de un análisis de radón obtenidos en otro edificio del vecindario para la estimación del nivel de radón en su edificio, aún cuando se trate del edificio lindero.
Para obtener información sobre el radón en la zona donde Ud. vive, comuníquese con el organismo de su estado a cargo del tema. También en la Internet se puede conseguir información acerca de los niveles de radón en algunos estados.
¿En qué parte del hogar debe realizarse el testeo?
La EPA aconseja que el análisis se efectúe en el nivel más bajo del sector habitable de la vivienda, ya que es en esta área donde generalmente se concentran los niveles máximos de razón. Lo ideal sería que el test se realizara en una habitación que se utiliza regularmente, como por ejemplo, el living, el cuarto de juegos o un dormitorio. No se aconseja realizar el test en la cocina, el cuarto de baño, el lavadero o el vestíbulo. En lugares con alta húmedad y expuestos a corrientes de aire los resultados de la medición con algunos equipos pueden sufrir desvíos. No se debe tocar el equipo durante la realización del test, ya que esto podría alterar los resultados de la medición. Por lo tanto, se lo debe colocar en un lugar que no obstruya el paso.
Si el nivel inferior de la vivienda se usa poco, será conveniente testear también un lugar de la misma más elevado que se utilice más, lo cual puede ayudar a obtener una mejor estimación de la exposición al radón a largo plazo.
Como la mayor parte del radón presente en los edificios proviene del que se forma de manera natural en el suelo, lo más probable que la mayor concentración del mismo en un edificio se halle en la primera y segunda planta, donde la EPA aconseja realizar los análisis. En algunos casos se han hallado altos niveles de radón en terceras plantas o incluso en plantas superiores, debido a que el radón sube por el hueco del ascensor o por los espacios libres. Si a Ud. le inquieta esta posibilidad, sería conveniente realizar un test de detección y medición de radón.
Para mayor información acerca de la selección del lugar donde efectuar el análisis, puede consultar la publicación de la EPA Procedimientos de Medición de los Niveles de Radón y Subproductos de la Desintegración del Radón en el Hogar.