Por
Peter Jaret
Artículo publicado en WebMD Medical News
http://my.webmd.com/content/article/1671.50455
Luego de años de excesiva preocupación por los efectos perjudiciales del café, los científicos están reconociendo que éste entraña poco riesgo para la mayoría de la gente y que, al mismo tiempo, nos ayuda a mantenernos activos, lo cual no es ninguna sorpresa para los amantes del café.
“Si no fuera por el café, no podría tener una personalidad definida ”, dijo alguna vez David Letterman irónicamente.
Este es un sentimiento que la mayoría de los amantes del café son capaces de comprender. Para los auténticos expertos, el día no se pone en marcha sino una vez que uno ha tomado la primera taza. Y cuando nos llega el decaimiento de la tarde, no hay nada mejor para recuperarnos nuevamente.
A pesar de tener tanta aceptación, se ha culpado al café de ser causante de una serie de enfermedades, entre ellas ataques cardíacos, cáncer y osteoporosis. ¿Hay re realmente tales riesgos al acecho al beber un cortado?
Los expertos en temas de salud despejaron los temores existentes cuando en el encuentro anual de la Asociación Dietética Norteamericana que tuvo lugar en octubre dijeron que beber hasta tres tazas de café al día no representa riesgo alguno. Es más, el café parece tener algunos efectos beneficiosos sorprendentes.
Es fácil darse cuenta porqué los investigadores toman al café seriamente. “Una taza de café contiene aproximadamente 100 mg de cafeína, una cantidad suficiente para ocasionar un poderoso efecto estimulante a quienes no son tomadores habituales de café, dice Tony Chou, cardiólogo de la Universidad de California en San Francisco y toda una autoridad en lo que se refiere a los efectos del café sobre la salud. “Media hora después de haber bebido una buena taza de café bien cargado, la tasa metabólica basal –la cantidad de calorías que se consumen en estado de reposo– aumenta tanto como un 10 por ciento. Además, la presión arterial se incrementa y el ritmo cardíaco y la respiración se aceleran. Existía la preocupación entre los investigadores de que tal conmoción pudiera afectar el sistema cardiovascular. Sin embargo, la gente que bebe café regularmente desarrolla rápidamente una tolerancia a la cafeína. Luego de una o dos semanas de haber bebido café, la presión arterial no fluctúa tanto. Los bebedores de café no tienen mayores probabilidades de sufrir de hipertensión arterial que la gente que nunca bebe café.
Según un estudio publicado en la edición de 1991 de Annals of
Internal Medicine, la cafeína ni siquiera afecta a las personas con
problemas de arritmia. Científicos de Toronto revisaron cinco estudios
de pacientes que sufrían de arritmia y descubrieron que hasta cinco tazas de
café al día no aumentaba la probabilidad de irregularidad del ritmo
cardíaco.
Por otra parte, un estudio realizado sobre 85.000 mujeres durante 10 años revelo que el consumo de café no parece aumentar el riesgo de contraer enfermedades cardíacas. En un artículo publicado en la edición de febrero de 1996 de la revista de la Asociación Médica Norteamericana, investigadores de la Universidad de Harvard revelaron que las mujeres que bebían seis o más tazas de café diarias no tenían más probabilidades de sufrir un ataque cardíaco que aquellas que sólo bebían una o dos tazas al día.
Ha habido muchas más falsas alarmas. Hace algunos años, los titulares alertaban acerca de una posible vinculación entre el consumo de café y el cáncer de mama, pero en un articulo publicado en la edición de febrero de 1998 de The European Journal of Cancer Prevention, investigadores italianos revelaron que no existía tal vínculo.
En cuanto a la preocupación que existe por la presunta relación entre el consumo de café y la osteoporosis, la misma no tiene mucho sustento. Los resultados de una investigación, publicados en la edición de Junio de 1997 de The American Journal of Clinical Nutrition, revelaron que la probabilidad de disminución de la masa ósea no era mayor en las mujeres que bebían café que en las que no lo hacían.
SALDO POSITIVO: Los nutricionistas han llegado a la conclusión de que el café no es perjudicial para la mayoría de la gente. Aún más, los últimos descubrimientos sugieren que una taza de café puede, en realidad, producir beneficios impresionantes. Por ejemplo, en la edición de agosto de 1991 de Psychology and Behavior, investigadores británicos revelaron que en un test en el que se evaluaba la asimilación de información, las personas que bebían café cafeinado en la mañana habían tenido un mejor desempeño que aquellas que no bebían café. Un estudio publicado en la edición de agosto de 1999 de The International Journal of Sports Medicine llegó a la conclusión de que la concentración, la capacidad psicomotora y la memoria a largo plazo habían mejorado durante las primeras horas posteriores a la ingesta de bebidas con cafeína.
¿Por qué? Porque, según el Dr. Michael Bonnet, profesor de neurología
de la Wright State University de Ohio, la cafeína nos mantiene en estado de
alerta, no acelerándonos sino evitando que nuestro ritmo de actividad decaiga.
Cada vez que nuestras neuronas se activan producen un chorro de una sustancia
química que actúa como un “interruptor de apagado” que anula la actividad
neuronal. La cafeína bloquea dicha sustancia química e impide que el
interruptor apague la conexión.
La cafeína también puede aumentar los niveles de calcio de las neuronas. Como se sabe, el calcio es importante para la memoria. En un estudio publicado en la edición de octubre de 1999 de Proceedings of the National Academy of Sciences, un investigador israelí observó un incremento del nivel de calcio en las neuronas por efecto de la cafeína.
¿Hay alguna razón para que no nos guste el café?
A pesar de todo lo dicho, los expertos dicen que el café con demasiado contenido de cafeína puede causar problemas. Dado que la cafeína es un estimulante, puede agravar los trastornos del sueño, como por ejemplo el insomnio.
Si Ud. tiene dificultades para quedar embarazada, debería pensar en dejar el café. Algunos estudios han vinculado la cafeína a la esterilidad –si bien otros estudios no han hallado tal vínculo.
Por último, si Ud. siente angustia o depresión, es conveniente que reduzca el consumo de cafeína, ya que ésta puede acentuar dichos estados.
Volver a la página web del Centro de Estudios de Sanidad Ambiental:
http://www.envtox.ucdavis.edu/CEHS/Index.htm