¿Qué es el radón?
El radón es un gas radioactivo incoloro, inodoro, insípido y químicamente inerte. La única manera de determinar el nivel de radón es mediante la realización de un test.
El radón es un subproducto de la desintegración radioactiva natural del uranio presente en las rocas, el suelo y el agua. El uranio es un elemento que se encuentra en bajas cantidades en la mayor parte de la corteza terrestre, pudiendo hallárselo en todo el territorio de los Estados Unidos. Una vez formado, el radón se desplaza del suelo al aire. Una parte de él permanece debajo de la superficie y se disuelve en las aguas subterráneas.
El radón tiene un período de vida media de aproximadamente cuatro días, lo que significa que de una cantidad determinada de radón, la mitad se desintegra cada cuatro días. La desintegración radioactiva del radón emite radiación ionizante en forma de partículas alfa y también genera subproductos que se desintegran rápidamente, a menudo llamados "descendientes" o "hijas", algunos de los cuales son también radioactivos. A diferencia del radón, sus descendientes no se presentan en estado gaseoso y se adhieren fácilmente al polvo y a otras partículas, las que son transportadas por el aire y son inhaladas por las personas.
La desintegración de los descendientes continúa hasta que éstos se estabilizan y pierden su radioactividad. En cada etapa del proceso de desintegración se libera radioactividad.
A veces, el término "radón" se utiliza en un sentido amplio, para referirse tanto al radón en sí cuanto a sus descendientes radioactivos. Cuando se realizan tests para medir la radiación de los descendientes, los resultados se expresan generalmente en working levels (WL), mientras que cuando se mide la radiación del radón los resultados se suelen expresar en picocurios por litro de aire (pCi/l).
¿Cuáles son los efectos sobre la salud por exposición al radón?
El Servicio de Sanidad de los Estados Unidos advierte que el radón constituye la segunda causa de cáncer de pulmón en el país. No hay datos concluyentes que indiquen si los niños están expuestos a un mayor riesgo que los adultos. Tampoco hay un tipo específico de cáncer asociado a la exposición al radón.
Solamente el fumar supera al radón como causante de cáncer de pulmón. Si Ud. fuma y, a la vez, está expuesto a altas concentraciones de radón, el riesgo de contraer cáncer de pulmón será mayor. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) proporciona gráficos de comparación de riesgo entre fumadores y no fumadores.
Deje de fumar y reduzca los niveles de radón para así disminuir el riesgo de contraer cáncer de pulmón.
El radón se desintegra en partículas radioactivas que pueden quedar retenidas en los pulmones. A medida que avanza el proceso de desintegración, dichas partículas producen ligeros estallidos, los cuales pueden dañar el tejido pulmonar y, en algún momento de la vida, causar cáncer de pulmón. Sin embargo, no toda persona expuesta a elevados niveles de radón contrae cáncer de pulmón. Además, pueden transcurrir muchos años entre la exposición al radón y el momento en que la enfermedad se manifiesta. Por otra parte, la inhalación de radón no produce trastornos a largo plazo, tales como insuficiencia respiratoria, tos, jaquecas o fiebre.
En 1998, La Academia Nacional de Ciencias (NAS) publicó su VI Informe sobre los Efectos Biológicos de la Radiación Ionizante (BEIR VI), titulado Efectos sobre la Salud de la Exposición al Radón en Espacios Cerrados. El estudió revisó y evaluó los datos procedentes de muchos estudios previos y llegó a la conclusión que confirmo las estimaciones de la EPA de que el radón es causante de 15.000 muertes por cáncer de pulmón al año. Si bien hay quienes disienten sobre la cantidad de casos fatales, hay acuerdo acerca de que la exposición al radón es la segunda causa de cáncer de pulmón.
Las investigaciones sugieren que el beber agua con altas concentraciones de radón también entraña riesgos, aunque éstos son mucho menores que los riesgos que entraña la inhalación. Un informe de la NAS sobre el radón en el agua potable publicado en 1999, titulado Evaluación de los Riesgos de la Presencia de Radón en el Agua Potable, determinó que el radón es causante de 19 muertes al año por cáncer de estómago.
En su publicación Radón Guía para Médicos, la EPA brinda información acerca de los efectos del radón sobre la salud.